Propuesta indecente

miércoles, 7 de mayo de 2008

 

Hoy me llamó a mi celular Alejandra, mi antigua compañera de trabajo. Ella es alta, pelo negro como la noche mas oscura, tiene una cintura envidiable, unas tetas regias. Pero lo que más recuerdo es su espectacular trasero, redondeado y suave. Digo suave sin haberselo tocado, lo imagino suave. Una vez descrita, los saludos, que bueno que conserves el mismo numero de celular, sigues trabajando ahi, botaron a Menganita. Mientras ella hablaba, mi mente se remontaba años atras, cuando trabajabamos en aquella joyeria. Me hipnotisaban sus ojos, su sonrisa. Pero ella me conversaba de sus romances con hombres mucho mayores a ella, que tenia entonces 38 años (lo cual significa que para hoy en dia es una mujer cuarentona muy agraciada). Ella era bastante disoluta. Salia con hombres casados quienes le pagaban las tarjetas de celular. Ella siempre ha sido de la idea de salir con un hombre solo en calidad de amante para no tener que lidear un marido. Yo para mis adentros pensaba en no salir con ningun hombre porque preferiria salir con ella.


Mientras divagaba en esos recuerdos, en las imagenes que aparecian en mi mente mientras escuchaba sus palabras a mi oido atravez de mi celular, de pronto, Aejandra me sorprende con una propuesta:

- REcuerdas ese señor que me iba a ver a la salida. Él me dijo que tu le gustas.
- Ah si? No lo recuerdo.
- Ese, el que iba siempre enternado.
- No se, el que hablaba como colombiano.
- No! El de bigotito, el alto, el del Nissan conchoevino.
- Nunca me subi al carro de él.
- Bueno, me dijo que tu le gustas. Está aqui conmigo. Quieres saludarlo?
- Ehh... bueno, pasamelo.

Con total indiferencia saludé a ese hombre a quién no podia recordar. Cómo podria recordarlo si siempre estaba absorta mirando las pantorillas de Alejandra.

En fin, pasados los formulismos y las presentaciones, ese señor me volvió a pasar a Alejandra. Entonces ella baja la voz, sentí sus manos tapando el microfono del telefono. Lo que me dijo en ese mmomento hasta ahora me retumba en los oidos.

- No lo tomes a mal, pero mi amigo tiene una fantasia... tú sabes...

Mi interior se mojó inmediatamente. Alejandra me estaba proponiendo tener una aventura sexual con su amigo!!! Pensando que estaba bromeado conmigo, le pedi que me lo repitiera.

- Tu sabes, él, tu y yo. Quiere vernos juntas.

Las fantasias mas sensuales invadieron mis sentidos. La imaginé desnuda ante mi, sonriendo, con esos ojos negros como el infierno y esos labios pintados de rojo esperando que los muerda. Me imaginé tocando por primera vez sus pezones con mi lengua, los imagino rosados, casi blancos. Imaginé su vientre como porcelana que espero acariciar sin descanso. Y su pubis suave, un clitoris erecto, humedecido por sus propios humores. Esas piernas interminables enredadas con las mias. Poder perderme en la mata de cabello tan espeso, tan negro, con olor a flores de jazmin. Y meter mi lengua dentro de los lobulos de sus orejas. Avanzar por su cuello de cisne. Rodear con mis manos su estrecha cintura. Atraer su cuerpo ante el mio, apretarla contra mi, sentir su corazon a traves de sus regias tetas...

Quedamos en vernos el martes. Vienen a recogerme a mi casa, de ahi saldremos a "pasear". Él estará de más. Quisiera que solo sea un espectador.