Mojada y trasnochada

domingo, 20 de abril de 2008

 

Ahora vivo mojada, imaginando encuentros no tan lejanos. Las expectativas son demasiado elevadas, por ello trato de ser gráfica, muy gráfica para mostrarme tal cual, y no decepcionar con mis múltiples fallas de fábrica, que se disimulan muy bien en la cama. Y entre conversa y conversa, me voy humedeciendo, creando ardientes fantasías que me encantará llevarlas a la práctica..

Sé que estaremos nerviosos. Yo, por no gustar. Tú, por no gustar. La piel deberá hablar, las sensaciones a niveles primitivos, del olfato, el olor que tiene mi nuca, saber si te llegará a excitar ver mis pezones a través de mi blusa, adivinando su textura antes de meterlos a tu boca. Y poder finalmente dar rienda suelta a todas aquellas travesuras sexuales tan analíticamente detalladas hasta el momento, desde la música que escucharemos, la lencería que usaré, entre otras armas de lujuria que serán utilizadas en ese intercambio de latidos.

Por ello vivo trasnochada. Imaginando como saborearte palmo a palmo, pues lo que he visto al momento moja mis labios, como esperando degustar tu potencia golosamente. Todos estos insomnios eróticos compartidos, son un preámbulo a lo que podría suceder, si nuestras feromonas nos empujan a una habitación de hotel.

Transnochada y mojada...