Ingenua libertina

sábado, 22 de marzo de 2008

 

Asi me llamaste mientras te hundías en mis ojos. Abarcando mis senos entre tus manos, recordaste que entre "pura" y "puta" hay una sola letra de diferencia.. dices que encontraste la mujer pura que anida en mi interior, esa que se acurruca a tu pecho, que se aferra a su calor, que se inventa compañías entre nuestras respectivas soledades.

No quiero decir nada más... el resto se quedó ahi, entre las paredes del palacio, lleno de detalles, de fotos cargadas de recuerdos, de objetos que gritan su pasado, de miles de libros llenos de conocimientos, ambiente cargado de café y humo de tabaco importado que me doy el lujo de fumar en tu compañía.

Gracias de nuevo.