Mis proezas sexuales

jueves, 31 de enero de 2008

 

Al contrario de lo que muchos puedan pensar, yo no tengo 3 o 4 amantes simultaneamente. Cuando me enamoro, soy fiel, como perra. Estoy enamorada. Y todo lo que he descrito últimamente lo inspiró mi hermoso parejo actual. El hombre que amo, ese ser maravilloso que soporta mi mal caracter, mis dramas, mis impulsividades, premiándome con besos más dulces que la melcocha, pero que no empalagan, con orgasmos más explosivos que la bomba H, pero que no destruyen, con abrazos más ardientes que las llamas del infierno, pero que no me queman... ese hombre hermoso al que dedico mis palabras. Sentir su aliento en mi nuca me elevaba a la estratosfera, quedaba suspendida ahi mientras haciamos el amor, y suavemente descendia por un arcoiris, como un tobogán. De su mano aprendí a amar, más de un año viví ese idilio, como un sueño del que no quisiera despertar. Y su chiva, su barba descuidada, sueño con su textura raspando mis mejillas, mi entrepierna... sus ojos verdes como estanques traslucidos que dejan ver el fondo de su limpida alma.

No estoy de humor para describir lo que haciamos en la cama. Las poses, los detalles intimos que solo nos competen a los dos. Siento decepcionar a quien venga aquí a buscar morbosamente leer mis proezas sexuales. Él, mi Dulcineo, de barba descuidada y ojos como estanques, es quien inspira mis proezas sexuales. ¿Siguen creyéndome puta?