Lágrimas... llanto...

jueves, 31 de enero de 2008

 

Al igual que el cielo hoy parece derramarse sobre la tierra, mis ojos no han dejado de llorar desde... desde ese día que atravesaste la puerta de salida de mi vida, sin mirar atrás. No vas a volver, lo intuyo. Nada de lo que yo haga podrá hacerte regresar. Te herí. Te lastimé. Te volviste ese chivo expiatorio que pagó las culpas pasadas. Mis fantasmas me vencieron. Mi personalidad enfermiza pudo más que el amor que pude ofrendarte. Ahora me ahogo en llanto recordándote dentro de mí. Tus besos que ayer me alimentaban, que recorrieron los escondites de mi cuerpo, que me hicieron ascender al paraíso, cerca de Dios.. esos besos ahora están ausentes de mis labios, ahora resecos, áridos... sin ti.

El recuerdo del gozo sublime que me dio tu cuerpo sobre el mio, ahora lacera mis sueños. Y lloro. Lloro al verme desposeída sin tus brazos. Lloro al ver ese espacio vacío. Lloro al conectarme al msn y no encontrarte. Lloro al llamarte y en lugar de escuchar tu empalagosa voz, la fría contestadora me recibe indiferente. Es esa indiferencia la que me sume en un llanto incontrolable. Justo precio por lo mal que me porté.

Déjenme llorar. Quiero ahogarme en mis saladas lágrimas. Quiero que se sequen mis ojos, como seco tengo el sur de mi cintura, que hasta ayer se anegaba de placer ante tus insinuaciones. Hoy estoy seca. Desértica.

Lloro, y quiero disfrutar mi llanto. Fuiste el hombre que salió de mis fantasías más acariciadas. Entiendo tu resentimiento. Entiende mi desazón.

No te sientas culpable por mi profunda depresión. Yo soy responsable. Por hipócrita. Mentirosa. Exagerada. Dramática. Enfermizo coctel de inmadurez... y la consecuencia es este mar de lágrimas salobre en el cual estoy naufrago inconsolable.