Esos rincones de mi cuerpo

jueves, 10 de enero de 2008

 

Anoche mientras acostada intentaba dormir, y el esquivo sueño no llegaba, empecé a recorrerme despacio, sin prisas, sin miedos. Mis dedos traviesos en aquella partecita de mi, jugueteaban, regalándome deliciosas sensaciones. Con las yemas de mis dedos, muy suave, empecé a acariciar el interior de mis muslos, mi vientre, mi monte de venus, con la delicadeza que deseaba ser amada esa noche... Abarqué con mis manos la redondez de mis pechos, cuyos pezones automaticamente se retrayeron, tomando la forma de pequeños chupones que decidí probar con mi propia lengua... al pasar mis labios por aquellos suaves rincones de mi senos, me sentí lesbiana... ¡estaba disfrutando de las tetas de una mujer!... no me importaron las implicaciones a mi heterosexualidad, seguí gozando alternativamente de mis tetas, acariciándolas, probándolas... sazonándolas con los dulces manjares que el sur de mi cintura fabricaba. Apretando con la justa presión que disfruto, estuve así por largos minutos, dejando que mi lengua se familiarice con mis pezones erectos. Entretanto, mi pelvis se congestionaba, mi mano libre se encargaría de aquel pedacito de mí que requiere tanta atención, goteando placer. De pronto, mi pubis entera es tomada por asalto por un fuerte orgasmo que me relaja completamente. Sesión solitaria que me lleva a un sueño reparador. Hasta mañana...