Menage a Trois

viernes, 26 de octubre de 2007

 

No se mucho de francés, algo he explorado los besos franceses. Pero aquel modismo es fantasía no resuelta que me resulta prohibida, pecaminosa y... atrayente.

Hay dos tipos de menage a trois: HMH y MHM. Francamente, me atrae la idea de dos Adanes para Eva, siempre y cuando se den tres condiciones:

1. ellos NO interactúen entre si.
2. ellos se dediquen a satisfacer mis apetitos
3. ellos NO lo harán AL MISMO TIEMPO hasta que yo lo decida.

¡Tener dos pares de ojos masculinos sobre mi desnudez sería delicioso! ¡Tener dos astas elevadas en mi honor es peligrosamente divino! Pero ese peligro me detiene. Me da mucho pánico que no se cumpla esa última condición. Lo dejaré irrevocablemente en la categoria de fantasia irrealizable.

La alternativa "un gallo y sus dos gallinitas" me supone varias dudas.

1. ¿Hay que ser lesbiana para disfrutarlo? porque la idea de ver a otra pelada en bolas no me atrae en lo absoluto.
2. ¿Vale la pena satisfacer al parejo, introduciendo a su mocita en la cama conyugal? Lo veo bastante arriesgado.
3. Todos, TODOS los hombres tienen esa fantasía. ¿Es patológico no tenerla? ¿Es frustrante nunca convencer a la mujer oficial? ¿Vale entonces reclutar dos amigas sin compromiso? ¿Sería más estimulante que sean dos gemelas? Todas estas son dudas de mujer.

Si a mi marido se le mete en la cabeza hacerlo conmigo y alguna amiga (mia o suya), simplemente lo mando a darse un baño en la laguna de Yaguarcocha.

Ahora, cabe la posibilidad de recibir la propuesta de otra pareja, de ser "estrella invitada" en cuyo caso, las connotaciones sentimentales post-orgia, no le incumben directamente a la intrusa, siempre y cuando no sea conocida de la mujer oficial o "cachuda" resignada.

Es mi humilde opinión.